Tatualia Chueca, centro de eliminación de tatuajes en Madrid, responde a la pregunta: puedo eliminarme un tatuaje en verano

¿Puedo eliminarme un tatuaje en verano?

Tiempo de lectura: 3 minutos

¿Empiezo o no con la eliminación de mi tattoo ahora? Resolvemos la que es para vosotr@s la gran duda de cara al verano.

Sí, no dejamos de pensarlo, el verano está a la vuelta de la esquina; y este año, más que nunca, estamos deseando cogernos unos días para hacernos una escapadita. Ya hemos visto que much@s de vosotros habéis aprovechado para disfrutar del buen tiempo que nos ha traído este mes mayo… ¡envidia sana!

 

Ahora, no queremos sonar como vuestras madres, pero protegeros del sol. Sabemos que la palabra “verano” se traduce en diversión, desconexión, relax y cuerpos bronceados, pero recordad que una sobreexposición puede también traducirse en deshidratación, quemaduras y enfermedades graves como el cáncer de piel -por muy bien que nos venga la vitamina D al body-. Las cosas, en su justa medida. 

 

Estaréis pensando, menudas dos aguafiestas están hechas estas chicas de Tatualia Chueca, pero realmente esta entrada del blog está hecha a petición vuestra. Estas últimas semanas nos habéis bombardeado, tanto en redes sociales, sobre todo en Instagram (ya sabemos que en esta red lo petamos) como en la propia consulta con la misma pregunta: ¿puedo eliminarme un tatuaje en esta época del año? Pues vuestros deseos son órdenes para nosotras… Aquí va nuestra respuesta a esta gran duda.

Resolvamos el misterio

Pues la respuesta es clara: Sí, sí puedes empezar o continuar tu tratamiento de eliminación de tattoo en temporada estival. Para ser más técnicos, el láser tiene los mismos efectos tanto en las estaciones más frías como en las más cálidas. Ahora, ¿es recomendable? Esto dependerá de tus planes a corto-medio plazo antes y después de la sesión y es que tanto 15 días antes, como 15 días después, la zona tratada no puede exponerse directamente a la luz del sol,  además que debe de ser cuidada como lo que es: una herida. Si hacéis caso de nuestras recomendaciones -nos consta que sois unos alumnos muy obedientes- estas pautas sabéis que son las que hay que seguir durante todo el año. 

 

Como siempre os explicamos en la primera consulta, debéis de tener en cuenta que no es positivo  que a las heridas -haya sido hecha de la manera que sea- le de el sol. Los rayos ultravioleta pueden llegar a crear ampollas (consecuencia de un sobrecalentamiento), provocar que nuestro cuerpo no cicatrice bien, además de que la coloración de nuestra piel cambie de la habitual. 

Me surgen otras dudas…

A raíz de estas explicaciones os surgen algunas dudas más. ¿Entonces no debemos exponerlo nunca al sol? No, de hecho, esos rayos de sol nos vendrán bien para recuperar nuestro tono habitual de piel. Aquí entra en juego la conocida hipopigmentación (la disminución o ausencia de melanina en la epidermis) que puede ser causada por quemaduras, es decir, el caso de la eliminación de un tatuaje. Al pasar el láser, saldrá un capa de piel nueva a la que no le ha dado nunca el sol. Necesitamos, entonces, que le de el sol para obtener nuestro tono. Pero todo esto, ¡a su debido tiempo!

 

Y qué pasa con la playa y la piscina, ¿tengo que esperar a poder bañarme? Esta es vuestra siguiente duda y no nos extraña, ¡qué ganas de un chapuzón! Pues para esto tenemos dos argumentos. En la playa, con cuidado; en la piscina… te toca esperar. Esto es un poco obvio. El agua del mar es bien conocido que tiene efectos muy beneficiosos sobre la salud, entre ellos la curación de enfermedades de la piel como psoriasis y quemaduras; pero la arena de la playa y el sol… no tanto. Lo ideal es taparlo bien. Ahora, el agua de la piscina no es nada recomendable, dentro de ella habitan microbios, por mucho cloro que se eche, que pueden dañar esa herida. Lo normal es esperar unos 4-5 días. 

 

La conclusión es clara,  si quieres que no te quede marca y, sobre todo, no perjudicar tu piel, es importante que guardes ese tiempo sin que el tatuaje esté expuesto al sol directamente, lo tapes, cures y cuides como se merece, y que tras la cicatrización apliques  protección solar factor 50 o total durante un año, varias veces al día. Vamos, que si no estás segu@ de que puedas cumplir todo esto a rajatabla, no te la juegues y espérate a Septiembre. No os sintáis mal, nosotras ya estamos acostumbradas a que nos abandonéis los meses de verano…

 

¿Qué os parece si la frase de hoy se la dedicamos al sol? Venga, nos quedamos con esta de la modelo Miranda Kerr: “Un poco de sol es bueno para el alma, pero siempre me aseguro de usar un sombrero grande”.

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